En las Ramblas duermen las sirenas,
cansadas de mendigar por los tejados,
ajenas a cualquier deuda de amor.
Sus labios, flor de lis, chaqueta de oro,
lágrimas de tinta china, ardía un sueño,
blanco y negro su color.
Le sobraba tanto amor que aprendió a sonreír,
ignorando que crecer a la orilla del fracaso
te agiganta el corazón.
Luces de neón, huelga de prendas,
súbete a mi coche, que ésta noche invito yo,
tómate un café, tápate las piernas.
cansadas de mendigar por los tejados,
ajenas a cualquier deuda de amor.
Sus labios, flor de lis, chaqueta de oro,
lágrimas de tinta china, ardía un sueño,
blanco y negro su color.
Le sobraba tanto amor que aprendió a sonreír,
ignorando que crecer a la orilla del fracaso
te agiganta el corazón.
Luces de neón, huelga de prendas,
súbete a mi coche, que ésta noche invito yo,
tómate un café, tápate las piernas.